22 victimas, 22 columnas

Veintidós columnas como estructura técnica y simbólica para el Memorial Salta; veintidós columnas como una analogía entre ausencia y presencia; veintidós columnas como una manifestación arquitectónica autónoma.

El proyecto propone reducir los elementos del Memorial Salta al mínimo. Los programas de la escuela de música se desarrollan como masas horizontales dentro de una caja de vidrio –soportada por veintidós columnas– con doble piel, lo que asegura hermeticidad acústica y térmica. La cara exterior de la pieza es lisa y transparente, permitiéndole funcionar al volumen como un espejo variable a lo largo del día; la cara interior es translucida, armada, transparente o verde según el uso interior. Los espacios dedicados a la práctica con instrumentos musicales se revisten con paneles de madera y material acústico.

Con una leve pendiente descendiente hacia el fondo del terreno, es en la planta baja del proyecto donde las veintidós columnas adquieren una presencia abstracta y monumental, cada vez mayor a medida que crecen de altura. Pensada como un espacio abierto y público, repleto de vegetación, la planta baja recuerda a un lugar donde “lo artificial y lo natural mezclan sus formas y uno es incapaz de ver si las cosas están siendo construidas o destruidas” en palabras de Bas Princen.

El proyecto culmina en una terraza donde las veintidós columnas entran en contacto directo con el cielo. Un solado de ladrillo cerámico rojo partido permite al visitante tomar conciencia del peso de su presencia y del volumen de las veintidós ausencias. (Javier Agustin Rojas)

Concurso Memorial Salta, 22 victimas, 22 columnas

Autores: Ezequiel Adelmo Manasseri, Maria Sol Depetris. Dibujos: Ezequiel Adelmo Manasseri. Collage: Pablo Boffelli. Texto: Javier Agustin Rojas. Lugar: Rosario, Argentina. Año: 2018. Superficie: 3850 m2.